Esta preparación combina semillas de calabaza, coco, ajo y clavo para crear una bebida de sabor intenso. Puede disfrutarse ocasionalmente, pero no desintoxica el organismo, elimina parásitos ni cura problemas digestivos.
Receta: Remoja dos cucharadas de semillas de calabaza durante cuatro horas. Calienta dos tazas de agua con un clavo de olor, deja reposar cinco minutos y retíralo; licúa el agua con las semillas escurridas, dos cucharadas de coco rallado sin azúcar y medio diente de ajo pequeño. Consume una porción moderada el mismo día y evita la bebida si tienes alergias, sensibilidad digestiva o utilizas anticoagulantes sin orientación profesional.