La combinación de agua, limón y bicarbonato es una preparación popular por su sabor ácido y la efervescencia que se produce al mezclar los ingredientes. El agua contribuye a la hidratación y el limón aporta sabor, pero esta bebida no debe considerarse un tratamiento para infecciones urinarias ni una fórmula para “limpiar” el tracto urinario.
Para prepararla de forma sencilla, utiliza un vaso de agua y añade unas gotas de limón. Si se incorpora bicarbonato, debe hacerse en una cantidad mínima y de manera ocasional, ya que contiene sodio y su consumo excesivo puede causar molestias. Mezcla hasta que termine la efervescencia y evita convertir esta preparación en una bebida diaria, especialmente si tienes restricciones de sodio o problemas renales, cardíacos o de presión arterial.