Después de los 60 años, mantener una hidratación adecuada se vuelve especialmente importante. Con la edad, algunas personas perciben menos la sensación de sed, por lo que pueden pasar varias horas sin beber aunque el cuerpo ya necesite líquidos. Además, ciertos medicamentos y enfermedades pueden aumentar la pérdida de agua o modificar el equilibrio de minerales del organismo. (MedlinePlus)
Por esta razón, en redes sociales se ha popularizado la idea de añadir sal, bicarbonato, magnesio u otros polvos al agua para “rejuvenecer la circulación”, recuperar energía o caminar como una persona veinte años más joven.
Sin embargo, preparar agua con minerales sin conocer las necesidades individuales puede ser innecesario e incluso perjudicial. Más minerales no significa más salud. El organismo necesita mantener cantidades muy precisas de agua, sodio, potasio, calcio, magnesio y otros electrolitos.
Para la mayoría de los adultos sanos, el agua común y una alimentación variada suelen ser suficientes. Las bebidas con electrolitos tienen usos específicos y no necesitan convertirse en la bebida principal de todos los días.
¿Qué son realmente los minerales y electrolitos?
Los electrolitos son minerales que tienen una carga eléctrica cuando se encuentran disueltos en los líquidos corporales. Entre los principales están el sodio, el potasio, el cloruro, el calcio y el magnesio.
Participan en el equilibrio de líquidos, la actividad de los nervios, las contracciones musculares, el ritmo cardíaco y otros procesos importantes. Un desequilibrio puede ocurrir cuando existe demasiada o muy poca cantidad de agua o de alguno de estos minerales. (MedlinePlus)
Los riñones desempeñan un papel esencial en este equilibrio. Filtran la sangre y regulan la cantidad de agua, sales y minerales que permanece en el cuerpo o se elimina mediante la orina. Cuando la función renal está afectada, determinados minerales pueden acumularse y representar un riesgo. (Instituto Nacional de Diabetes)
Por eso no debemos añadir minerales al agua solamente porque una publicación asegura que mejoran la circulación.
¿Por qué la hidratación merece más atención después de los 60?
El cuerpo pierde agua al respirar, orinar, sudar y evacuar. También puede perder una cantidad considerable durante episodios de fiebre, vómitos, diarrea o exposición prolongada al calor.
En algunas personas mayores, la sensación de sed disminuye. Esto significa que esperar a sentirse extremadamente sediento no siempre es la mejor estrategia. Beber líquidos de manera regular a lo largo del día puede ayudar a prevenir la deshidratación. (MedlinePlus)
Entre las posibles señales de deshidratación están la boca seca, la orina oscura, orinar menos de lo habitual, el cansancio, los mareos y la piel seca. Los casos graves pueden acompañarse de confusión, latidos rápidos o pérdida del conocimiento y necesitan atención médica. (MedlinePlus)
Beber agua ayuda al cuerpo a funcionar normalmente y puede prevenir problemas asociados con la falta de líquidos. Además, sustituir refrescos azucarados por agua permite reducir el consumo de calorías añadidas. (CDC)
¿El agua común es suficiente?
En muchas situaciones cotidianas, sí.
Una persona que realiza actividades normales, come de manera variada y no ha perdido grandes cantidades de líquido puede hidratarse principalmente con agua. Los alimentos también aportan líquidos y minerales.
Las frutas, verduras, legumbres, lácteos, frutos secos, carnes, pescados y cereales contienen diferentes cantidades de potasio, magnesio, calcio, sodio y otros nutrientes.
No es necesario convertir cada vaso de agua en una bebida concentrada.
Las necesidades de líquidos varían según el tamaño corporal, la actividad, el clima y el estado de salud. Algunas personas con insuficiencia renal o enfermedad cardíaca deben limitar la cantidad que beben. Por eso no existe una cifra universal que funcione para todos. (Instituto Nacional del Envejecimiento)
¿Cuándo podrían ser útiles los electrolitos?
Las bebidas que contienen electrolitos pueden ser útiles después de pérdidas importantes de agua y sales, por ejemplo, durante ejercicio intenso con mucha sudoración, calor extremo o ciertas enfermedades con vómitos o diarrea.
En una deshidratación leve, puede bastar con beber agua. Cuando también se han perdido electrolitos, una bebida apropiada o una solución de rehidratación puede ayudar a reemplazarlos. Los casos graves requieren evaluación y, en ocasiones, líquidos administrados en un centro médico. (MedlinePlus)
Esto no significa que una persona necesite beber productos deportivos todos los días.
Muchas de estas bebidas contienen azúcar, sodio y calorías. Tomarlas sin necesidad no produce una circulación más joven ni fortalece automáticamente los músculos.
El peligro de añadir sal directamente al agua
Uno de los consejos más comunes en internet consiste en añadir una cucharada de sal o un polvo blanco al vaso.
Eso no es recomendable.
MedlinePlus advierte que no deben utilizarse tabletas de sal para tratar la deshidratación porque pueden causar complicaciones graves. Añadir una cantidad imprecisa de sal al agua también puede hacer que el consumo de sodio sea excesivo. (MedlinePlus)
El sodio es necesario para el funcionamiento del cuerpo, pero demasiado puede contribuir a la retención de líquidos y dificultar el control de la presión arterial en personas susceptibles.
Esto es especialmente relevante después de los 60 años, cuando son más frecuentes la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los problemas renales. Las personas con enfermedad renal suelen necesitar limitar el sodio y, dependiendo de su condición, también controlar el potasio y los líquidos. (Instituto Nacional de Diabetes)
Por tanto, no añadas sal al agua diariamente sin una indicación profesional.
Tampoco conviene añadir potasio o magnesio sin necesidad
El potasio participa en el funcionamiento de los músculos, los nervios, el corazón y los riñones. El magnesio también contribuye al trabajo normal de los músculos, el sistema nervioso y el corazón. (Oficina de Suplementos Dietéticos)
Pero estos minerales deben mantenerse dentro de rangos adecuados.
Una persona con riñones saludables puede eliminar parte de los excesos. Cuando existe enfermedad renal, el potasio puede acumularse en la sangre y afectar el corazón y los músculos. (Instituto Nacional de Diabetes)
Los suplementos de magnesio también pueden interactuar con medicamentos o producir molestias digestivas cuando se consumen en exceso.
La mejor opción para la mayoría de las personas es obtener estos minerales mediante alimentos variados, salvo que un análisis o un profesional indique que existe una deficiencia.
Una bebida sencilla para hidratarte sin exageraciones
Para una rutina cotidiana no necesitas una mezcla complicada.
Agua aromatizada naturalmente
Ingredientes:
- Un litro de agua potable.
- Varias rodajas de pepino.
- Una rodaja de limón.
- Algunas hojas de hierbabuena, opcionales.
Preparación:
Lava cuidadosamente los ingredientes.
Colócalos dentro de una jarra con el agua y mantenla en el refrigerador.
Consúmela durante el día.
Esta bebida no aporta una gran concentración de electrolitos y tampoco pretende ser una solución de rehidratación. Su ventaja es hacer el agua más agradable sin añadir cantidades importantes de azúcar o sal.
Los minerales necesarios pueden obtenerse mediante comidas equilibradas que incluyan frutas, vegetales, legumbres, huevos, pescado, lácteos u otras fuentes adecuadas.
Cómo organizar mejor la hidratación
En lugar de beber una enorme cantidad de agua de una sola vez, puede ser más cómodo distribuirla durante el día.
Puedes comenzar con un vaso al levantarte, beber con las comidas y mantener una botella visible cerca del lugar donde pasas más tiempo.
En días muy calurosos, los adultos mayores no deberían esperar a sentir una sed intensa para comenzar a beber. Sin embargo, quienes utilizan diuréticos o tienen restricciones médicas de líquidos deben preguntar cuánto pueden consumir de manera segura. (CDC)
También conviene reducir la dependencia de refrescos, bebidas energéticas y productos con mucho azúcar.
El agua, la leche según la tolerancia, las sopas con poco sodio y las frutas con alto contenido de agua pueden contribuir al consumo total de líquidos.
¿El agua con minerales mejora la circulación?
No existe un polvo doméstico capaz de rejuvenecer los vasos sanguíneos ni hacer que la circulación funcione como si tuvieras veinte años menos.
Mantenerse hidratado ayuda al cuerpo a realizar sus funciones normales, pero la salud circulatoria también depende de la presión arterial, el colesterol, la actividad física, la alimentación, el tabaquismo, la glucosa y las condiciones médicas existentes.
Para apoyar la circulación resulta más útil caminar regularmente, mover las piernas cuando se permanece sentado, limitar el exceso de sodio, mantener una alimentación variada y seguir los tratamientos indicados.
Si existe hinchazón persistente, dolor en el pecho, dificultad para respirar o una pierna repentinamente dolorosa y más inflamada que la otra, no se debe intentar solucionar el problema añadiendo minerales al agua.
Señales para buscar ayuda
Consulta con un profesional cuando aparezcan sed excesiva, mareos repetidos, confusión, debilidad intensa, calambres frecuentes o cambios importantes en la cantidad de orina.
La sed exagerada también puede relacionarse con una glucosa elevada u otras condiciones que necesitan evaluación. (MedlinePlus)
La deshidratación grave, especialmente cuando hay vómitos persistentes, diarrea intensa, fiebre o dificultad para beber, requiere atención rápida.
También debes consultar antes de usar bebidas o suplementos minerales si tienes enfermedad renal, insuficiencia cardíaca, hipertensión difícil de controlar o tomas medicamentos que afectan los líquidos y electrolitos.
Conclusión
Después de los 60 años, una hidratación adecuada puede ayudar a mantener el funcionamiento normal del cuerpo, reducir el riesgo de deshidratación y apoyar el bienestar general.
Sin embargo, el agua con minerales no es una receta rejuvenecedora ni un tratamiento para la mala circulación.
Para la mayoría de las personas, beber agua regularmente y consumir una alimentación variada es suficiente para obtener líquidos y minerales. Las bebidas con electrolitos pueden ser útiles en situaciones específicas de pérdida importante de agua y sales, pero no necesitan tomarse diariamente.
Nunca añadas grandes cantidades de sal, magnesio, potasio o polvos desconocidos a tu vaso sin conocer sus efectos.
La decisión más inteligente no consiste en convertir el agua en un suplemento improvisado. Consiste en beber de manera regular, alimentarse bien, mantenerse activo y adaptar la hidratación a las necesidades reales de cada organismo.