La creatina monohidratada puede complementar una rutina destinada a conservar la fuerza muscular, especialmente cuando se combina con ejercicios de resistencia y suficiente proteína. No produce músculos ni recupera la movilidad de manera inmediata.
Receta: Prepara una taza de café, espera hasta que esté a una temperatura cómoda y añade la cantidad de creatina indicada por el fabricante o un profesional, habitualmente entre 3 y 5 gramos. Mezcla bien y consume de inmediato. Si tienes enfermedad renal, análisis alterados o utilizas varios medicamentos, consulta antes de tomarla.