La cáscara contiene principalmente carbonato de calcio, pero su polvo casero no regenera articulaciones ni cura la osteoporosis. Además, una dosis imprecisa puede elevar demasiado el consumo de calcio y resultar perjudicial.
Preparación: Lava las cáscaras, hiérvelas durante 10 minutos, sécalas y hornéalas a baja temperatura entre 10 y 15 minutos; cuando enfríen, tritúralas hasta lograr un polvo muy fino. No lo consumas hasta que un médico o nutricionista determine si lo necesitas y qué cantidad sería segura.