La canela y el clavo pueden aportar un sabor cálido a las bebidas sin necesidad de añadir mucho azúcar. Esta combinación puede disfrutarse ocasionalmente, pero no cura enfermedades ni sustituye tratamientos médicos.
Receta: Calienta una taza de agua, agrega una rama pequeña de canela y dos o tres clavos de olor, tapa y deja reposar entre cinco y diez minutos. Cuela antes de beber y no utilices aceite esencial de clavo; las personas con enfermedad hepática, embarazo o tratamientos anticoagulantes deben consultar antes de consumirla con frecuencia.