El laurel aporta aroma a comidas y bebidas, pero no cura infecciones, previene enfermedades graves ni sustituye medicamentos. Debe utilizarse únicamente la especie culinaria identificada y nunca ingerir su aceite esencial.
Receta: Calienta una taza de agua hasta que comience a hervir, retírala del fuego y agrega una o dos hojas limpias de laurel culinario. Tapa, deja reposar entre cinco y siete minutos y cuela completamente antes de beber. Las personas embarazadas, con enfermedades crónicas o que toman medicamentos deben consultar antes de consumirla con frecuencia.