Cuando aparece resequedad o irritación leve en la garganta, esta sencilla combinación puede resultar reconfortante gracias a la textura de la miel, la frescura del limón y la suavidad que aporta el aceite de oliva. Es una preparación tradicional para acompañar el cuidado de la garganta, no un tratamiento para infecciones o problemas respiratorios.
Preparación: coloca una cucharada de miel en un recipiente, agrega una pizca pequeña de sal, unas gotas de aceite de oliva y jugo de limón al gusto. Mezcla bien hasta obtener una textura uniforme y consúmela con moderación. Si la tos o las molestias persisten, empeoran o aparecen dificultad para respirar, fiebre alta o dolor en el pecho, es importante buscar atención médica.